enero 16, 2022

Unos 52 jóvenes acceden a su primer empleo con respaldo comunal

Receptividad de las empresas e impulso oficial para crear oportunidades laborales. A través de programas nacionales gestionados por el Municipio hay nuevos trabajadores.

Jóvenes de entre 18 y 24 años desarrollarán actividades en estudios jurídicos y contables en empresas y comercios locales. Se trata de 52 personas que lograron acceder a su primer empleo tras participar del programa Entrenamiento para el Trabajo y otras 8 con un plan de Inserción Laboral.
El acceso al empleo se logró a través de la formación y capacitación de los postulantes a través de un sistema de incentivos para aquellas empresas que los contraten.
Ambos programas, el de Entrenamiento para el Trabajo (EPT) y el de Inserción Laboral (PIL), son implementados por la Municipalidad de la ciudad de Corrientes con asistencia y financiamiento del Gobierno Nacional y soporte de la administración provincial.
La implementación específica de estos planes de inserción laboral se ejecuta a través de la Secretaría de Desarrollo Económico de la Municipalidad, que dirige Juan Esteban Maldonado Yonna y la Subsecretaría de Capacitación y Empleo a cargo de Juan Acinas.
La generación de vínculos entre los aspirantes a un primer empleo y las empresas privadas de Corrientes es uno de los objetivos trazados por la administración que encabeza el intendente Eduardo Tassano, explicó Juan Acinas.
“Cambiamos la visión, ya que encontramos que se daban muchas capacitaciones, pero no generaban demanda laboral”, reflexionó el subsecretario de Capacitación y Empleo.
Detalló que “ambos programas aportan incentivos como el caso del EPT, los empleadores reciben 3.600 pesos mensuales en concepto de subsidios del Ministerio de Trabajo, por cada participante del programa. Y en el caso del PIL, se los asiste con 4.000 pesos, que representan un ahorro y se suman al sueldo establecido por los contratos de trabajo de cada sector”.
Para los beneficiarios de EPT son pasantías rentadas de entre cuatro y seis meses en las que cuentan con un tutor para aprender sobre sus puestos de trabajo, y en el caso del PIL es para trabajadores desocupados con la modalidad común que dura 6, 9 o 12 meses y la de empalme dura un año, con opción a permanecer en esos puestos de trabajo.