diciembre 15, 2019

El Pediátrico recibió música para el alma y la emoción invadió el hospital

La organización “Música para el alma” junto a la Orquesta Sinfónica y el coro de la Unne trasladó su arte al Juan Pablo II. También al Cottolengo Don Orione y a familias evacuadas en el paraje La Palmira.

El Hospital Juan Pablo II recibió ayer a la mañana a la ONG “Música para el alma” que brindó un espectáculo único en conjunto con la Orquesta Sinfónica de la Provincia en el ingreso del nosocomio. El lugar estuvo colmado de autoridades del centro de salud y de Salud Pública, médicos, enfermeros, pacientes, vecinos y también un grado de primaria de una escuela cercana. 
Si bien en todo momento provocaron fuertes emociones en los espectadores, la despedida fue lo más aplaudido, ya que cantaron un chamamé junto al coro de la Unne e invitaron a bailar a los presentes.
La actividad que realizó la organización sin fines de lucro conformada por la orquesta del Teatro Colón de Buenos Aires, formó parte de una agenda que inició el martes con una presentación en el Cottolengo Don Orione en Itatí, para luego seguir en el paraje La Palmira. En este último, decidieron sin programación visitar a las familias de evacuados por la inundación, un gesto que fue celebrado por las personas del lugar.
En este viaje acompañó una correntina, Mariela Meza de 33 años, quien a los 19 fue a vivir a Buenos Aires y ayer se reencontró con su familia y amigos mientras tocaba con este grupo de músicos. En este contexto, comentó lo afortunada que es al ser parte de una organización que busca llevar momentos de alegría y paz mediante lo que saben hacer, que es tocar instrumentos y cantar. 
“La organización hace convocatorias abiertas, cuando podemos viajamos, los músicos vamos rotando. Desde el año 2012 vivo en Buenos Aires. Somos músicos que formamos parte de diferentes orquestas”, contó Mariela a este diario.
Respecto a su experiencia, comentó que “es una tarea muy conmovedora, sentimos la energía de la gente que recibe este regalo en momentos de sufrimiento, sentimos que le cambiamos el día”. “Hoy (por ayer) siento una felicidad total por reencontrarme con gente que no veo desde que me fui, pude volver a saludar a mi profesora de violín y estuve con ex compañeros”, relató. 
“Es muy gratificante formar parte de este grupo humano, es muy solidario. Pasamos momentos muy fuertes juntos. Transitamos pabellones de oncología y esto a veces es muy difícil, sobre todo si tuviste un familiar con esta enfermedad, pero luego salimos fortalecidos, salís con el alma llena, de verdad hacemos música para el alma”, expresó la joven. 
La gratitud que reciben de parte de las personas que están en un hospital, asilo de ancianos o del cottolengo por ejemplo, además de quienes los acompañan, dice que es “muy grande”. “En Itatí la visita al cottolengo fue muy fuerte y luego, ver la alegría de ellos; también hicimos una sorpresa improvisada a las familias de La Palmira. 
Cabe destacar que la presentación se hizo con la Orquesta Sinfónica y el Coro de la Unne. Todos dirigidos por la maestra Andrea Fusco y la actividad estuvo enmarcada en la Gira Chaco-Corrientes 2019.