abril 6, 2020

El oído, entre los órganos menos cuidados por los argentinos

Las enfermedades vinculadas a la audición son las que más afectan a la población como consecuencia del bajo nivel de consulta que reciben los especialistas en el tema.

En Argentina, más de la mitad de la población se ha revisado el oído alguna vez, aunque son muy pocos los que lo hacen de manera rutinaria. Entre los motivos más comunes de consulta se encuentran las molestias, el dolor por infección y la otitis, según el Estudio de Hábitos de Cuidado Auditivo en Argentina realizado por GAES Centros Auditivos.

Las mujeres tienen mayor tendencia a sufrir molestias, infecciones y otitis; de cada diez consultas, seis corresponden a este motivo y cabe señalar que dichas revisiones periódicas aumentan en la temporada de verano. Sin embargo, los hombres son más propensos que las mujeres a sufrir tapones en los oídos o problemas de audición, según el estudio.
“Las enfermedades más comunes vinculadas a la audición son otitis, enfermedad de Ménière, presbiacusia, otoesclerosis, trauma acústico, acúfeno o tinnitus, y pueden generar dolor, molestias, aislamiento y soledad, así como también frustración, tristeza y ansiedad, llevar a una vida social más reducida o sufrir falta de concentración”, afirmó la Licenciada en Fonoaudiología María Agustina Leiro. “Hay diferentes causas que pueden provocarlas: condiciones genéticas heredadas, exposición al ruido, infecciones, el envejecimiento y otras enfermedades asociadas”, agregó.
En el verano, las infecciones de oído suelen ser frecuentes debido al mayor contacto con el sudor, agua de la piscina o la playa, estas dolencias son más comunes en niños, ya que el calor y la humedad suelen favorecer el crecimiento bacteriano en el conducto auditivo. “Hay que tratar de evitar el ingreso del agua en el conducto, ya sea usando tapones o secándolos bien. El uso del aire acondicionado también hace que se resientan los oídos debido a que reduce la humedad ambiental produciendo un ambiente frío y seco que afecta las vías respiratorias”, apuntó Leiro.
La mayoría de las personas acude periódicamente al dentista o al oftalmólogo para revisar la salud de los dientes o la visión, no obstante, muchos no se han revisado nunca los oídos ni han analizado su capacidad auditiva. La audición de una persona se puede evaluar en minutos, mediante una prueba sencilla e indolora que lleva a cabo un especialista. A su vez, se realizan otros test, como la otoscopia, para comprobar que no haya tapones de cerumen, inflamaciones internas, supuraciones o perforaciones.
Los especialistas recomiendan no superar los 85 decibeles como intensidad máxima y acudir a un especialista si notamos que tenemos que elevar el volumen de la música o televisión, no entendemos conversaciones, nos aislamos o evitamos reuniones, y si se tienen más de 40 años, dado que en esa edad se puede ir dando una pérdida auditiva por el desgaste normal.