junio 1, 2020

Día Mundial del Melanoma

La exposición a rayos UV, ya sea por el sol o por el uso de camas solares, es la principal causa de este cáncer.

Cáncer con Ciencia de la Fundación Sales, en conjunto con el CONICET, apoya el trabajo del equipo de científicos liderado por el doctor José Mordoh en el desarrollo de una vacuna terapéutica contra el melanoma, que tiene como base a los anticuerpos monoclonales desarrollados por el premio Nobel argentino César Milstein. Esta vacuna se encuentra en proceso de aprobación de la ANMAT.

Este desarrollo despertó interés en reconocidos científicos de Australia, el país con mayor índice de melanoma. Tal es así que Cáncer con Ciencia de Fundación Sales firmó un acuerdo de cooperación mediante el cual se compartieron experiencias de investigación y la doctora Florencia Madorwsky, del equipo de Mordoh, fue becada por Cáncer con Ciencia para que desarrollara parte de su trabajo en ese país.
Según la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC), durante el 2018 se registraron 212 casos por cada 100.000 habitantes; Argentina se encuentra entre los países con una incidencia de cáncer media-alta.
En cuanto al melanoma, el cáncer de piel más grave, el 52,8% de los casos diagnosticados se deben a la exposición prolongada a rayos UV sin la protección adecuada. Por este motivo, es esencial la toma de conciencia y exponerse con precaución a los rayos solares. Tampoco se recomienda el uso habitual de camas solares, dado que producen las mismas afecciones sobre la piel.
En sus más de 44 años de vida, Cáncer con Ciencia de la Fundación SALES acompaña a investigadores argentinos en estudios para combatir el cáncer. La institución desarrolla activas campañas para obtener donaciones de particulares y empresas que le permiten financiar esta actividad científica, habiendo superado los 110.000 donantes históricos.

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¿De qué se trata?

El melanoma es un tipo de cáncer de piel que surge cuando los melanocitos (las células que dan a la piel su color bronceado o marrón) comienzan a crecer fuera de control.
El cáncer se origina cuando las células comienzan a crecer sin control. Las células de casi cualquier parte del cuerpo pueden convertirse en cáncer y pueden entonces extenderse a otras áreas.
El melanoma es mucho menos frecuente que otros tipos de cánceres de piel, pero es también el más peligroso porque es mucho más probable que se propague a otras partes del cuerpo si no se descubre y se trata a tiempo.
La mayoría de los cánceres de piel comienza en la capa superior de la piel, llamada epidermis. Existen tres tipos principales de células en esta área:
• Células escamosas: células planas localizadas en la parte más superficial (externa) de la epidermis que se desprenden constantemente a medida que las nuevas células se forman en las capas más profundas.
• Células basales: están en la parte inferior de la epidermis, llamada capa de células basales. Se dividen constantemente para reemplazar las células escamosas que se desprenden de la superficie de la piel. A medida que estas células se desplazan hacia la epidermis se vuelven más planas, y con el tiempo se convierten en células escamosas.
• Melanocitos: son las células que se pueden convertir en melanoma. Normalmente producen el pigmento marrón llamado melanina, lo que hace que la piel tenga un color moreno o bronceado. La melanina protege a las capas más profundas de la piel contra los efectos nocivos del sol.
La epidermis está separada de las capas más profundas de la piel por la membrana basal. Cuando un cáncer de piel se vuelve más avanzado, por lo general atraviesa esta barrera e invade las capas más profundas.

Otros tipos de cáncer de piel

Hay muchos otros tipos de cáncer de piel que son agrupados como de tipo no melanoma debido a que se desarrollan a partir de otras células de la piel y no a partir de los melanocitos. Estos suelen comportarse de una manera muy diferente a los melanomas y, a menudo, son tratados con métodos diferentes.

Cánceres de piel de células
basales y de células escamosas
Los cánceres de células basales y de células escamosas son claramente los más comunes de la piel, y son evidentemente más habituales que cualquier otra forma de cáncer. Debido a que muy raras veces se propagan (hace metástasis) a otras partes del cuerpo, los cánceres de piel de células basales y de las células escamosas generalmente causan menos preocupación y se tratan de forma diferente que el melanoma.

Cánceres de piel menos comunes
Existen otros cánceres de piel de tipo no melanoma que son mucho menos comunes que los de células basales y escamosas y se tratan de maneras diferentes. Algunos de ellos son:
• Carcinoma de células de Merkel.
• Sarcoma de Kaposi.
• Linfoma cutáneo (piel).
• Tumores de los anexos de la piel (que se originan en los folículos pilosos o en las glándulas de la piel).
• Varios tipos de sarcomas.
En conjunto, estos tipos representan menos de 1% de todos los casos de cáncer de piel.

Tumores benignos de la piel
Muchos tipos de tumores benignos (no cancerosos) se pueden originar en los diferentes tipos de células de la piel.

Tumores benignos que se
originan en los melanocitos
Un lunar (nevo) es un tumor benigno de la piel que se origina a partir de los melanocitos. La mayoría de las personas tiene lunares. No obstante, casi todos estos son inofensivos, aunque algunos tipos pueden aumentar su riesgo de melanoma.