octubre 21, 2020

Confirman caso de leishmaniasis visceral en el Galván y realizan control de mascotas

La enfermedad se detectó en una niña que avanza favorablemente al tratamiento.

Se confirmó un caso de leishmaniasis visceral en la ciudad, detectado en una niña de tres años (oriunda del barrio Galván), quien se encuentra en tratamiento médico en el Hospital Pediátrico “Juan Pablo II”. Debido a que la misma enfermedad en mascotas (reservorios) es endémica en la región, desde el Ministerio de Salud Pública  instaron a controlar a los perros periódicamente como así también a mantener la limpieza de los patios.
“La nena está internada, pero avanza favorablemente al tratamiento, estimamos que en esta semana será dada de alta. Desde el mismo momento en que nos enteramos de la enfermedad, realizamos el bloqueo en el barrio y (ayer) realizamos un control en las mascotas. Estimamos que el jueves estarán los resultados de las muestras”, comentó el subdirector de Zoonosis y Control de Vectores de la dirección de Epidemiología, Luis Insaurralde.
Es que la leishmaniasis es una enfermedad que sin tratamientos puede ser grave. Además, afecta tanto a humanos como a mascotas, y por ese motivo extienden las recomendaciones de control de los perros. De hecho, desde el Consejo de Médicos Veterinarios indicaron que la leishmaniasis canina es una enfermedad endémica en la región, dado que todos los años atienden casos de perros infectados con el parásito.
En este sentido, desde la cartera sanitaria expresaron que, luego que el Hospital Pediátrico notificó la enfermedad, se efectuaron dos acciones. Por un lado, se realizó una fumigación en la zona para controlar la población del vector denominado flebótomo, pero que comúnmente se lo conoce como carachai, torito o plumilla. En tanto que paralelamente, ayer realizaron chequeos en varios perros del barrio Galván debido a que las mascotas si se infectan se convierten en reservorios.
Las precisiones técnicas fueron brindadas por el doctor Insaurralde, quien explicó: “La leishmaniasis visceral, se transmite a través de la picadura de un insecto. Por lo tanto seguimos recomendando a los vecinos el hecho de mantener el ordenamiento ambiental para evitar la aparición de vectores. Es importante que la población conozca también, que los perros no son el agente causal de la enfermedad sino que ellos también la pueden padecer. Sin embargo, si el vector se alimenta de la sangre de la mascota con leishmaniasis, la próxima vez que el bicho pique a una persona le transmitirá la enfermedad”.

Control
Por otra parte, en el barrio Colombia Granaderos, debido a que encontraron 28 mascotas en malas condiciones, desde el Municipio realizaron los estudios para determinar si alguno se encuentra afectado con leishmaniasis. Además, el secretario de Ambiente; Julio Bartra, sostuvo que se está “haciendo un desmalezamiento, porque es el ámbito de proliferación del flebótomo que es el agente que después transmite enfermedades zoonóticas como la leishmaniasis”. (Ver página 8).

Leishmaniasis
La enfermedad es transmitida por la picadura del vector y puede presentarse en dos variantes, que pese a que llevan el mismo nombre son muy diferentes entre sí: visceral (donde las mascotas son reservorios) y cutánea (produce lesiones en la piel). Ambos tipos se detectaron en la provincia.
“Este año detectamos tres casos de leishmaniasis cutánea, dos en Riachuelo y uno en San Miguel. Mientras que visceral, sólo detectamos un caso en el barrio Galván. Esos números se ubican dentro del parámetro de lo esperado”, manifestó el coordinador de Control Vectorial. De acuerdo a los datos del boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud de la Nación, el año pasado se confirmaron 8 casos de leishmaniasis cutánea y ninguno de visceral (el último caso se detectó en el 2016).