octubre 18, 2021

Presentaron libro de González Cabañas: por una democracia redefinida

El licenciado Silvio Maresca fue el encargado de referirse a la obra del escritor Francisco Tomás González Cabañas, “El acabose democrático”, en un encuentro desarrollado la semana pasada.

El filósofo Silvio Maresca estuvo en Corrientes y presentó el quinto libro del autor correntino, Francisco Tomás González Cabañas, editada recientemente por el sello Europeo “Apeirón” Ediciones, que es una tríada ensayística que se completa con los anteriores trabajos que le publicaron al autor: “El Voto Compensatorio” (Editorial Académica Española) y “La Democracia Incierta” (SB Ediciones).
En la presentación realizada el jueves último en la residencia del padre del autor, quien fue legislador nacional y figura del peronismo correntino, el licenciado Maresca hizo la siguiente reseña: “El coraje de Francisco Tomás González Cabañas, autor del ensayo ‘El acabose democrático’, ¿en qué reside? Se trata de un cuestionamiento de la democracia vigente y quizá de la democracia como tal (por momentos) aunque en definitiva pareciera inclinarse por una democracia redefinida.
Traza, en el inicio del camino, una historia contemporánea de la democracia representativa o liberal, a modo de reposición de cierta forma de entender la política y ciertas instituciones fundadas en determinados conceptos después de los trágicos experimentos que surgieron en el siglo XX o siglo de la criminalidad. Experiencia en nuestro país (Argentina), sus resultados después de casi 35 años; la constitución de la casta política. El aumento de la marginalidad, la exclusión y la pobreza. Esta no sólo material, sino espiritual o conceptual.
Pues bien, el ensayo de Francisco Tomás González Cabañas se sitúa en el punto exacto en que hoy debemos colocarnos: la necesidad de forjar nuevos conceptos, instituciones y procederes que estén a la altura de lo que el siglo actual requiere de la política. Nuevas bases al decir de Alejandro Korn.
En el comienzo de su obra, Francisco Tomás habla de una revolución en marcha en las democracias occidentales, vista la caducidad del modelo ‘democrático’ vigente. Por cierto, aclara- inmediatamente- no se trata de una revolución inspirada en las francesas y sus derivadas. Tampoco de lo partidocrático, radicalismo-peronismo, en Argentina o izquierdas y derechas en Occidente. El progresismo recibe también lo suyo. Sin embargo, en lo relativo a la sexualidad, en cuya problemática también interviene, el autor parece abordar posturas compartidas y caras al progresismo.
Se trata sí de un nuevo pacto social y político. La revolución debe darse en el campo del lenguaje y es conceptual. Lo dicho se plantea en una crítica despiadada a la democracia-pseudodemocracia- vigente, denominada por momentos prostibularia. Pero esa crítica, que abarca innumerables aspectos, no apunta solamente a la clase o casta dirigente, sino también a los pueblos o a los ciudadanos, sumergidos en una servidumbre voluntaria. Aspectos a los que el autor insiste una y otra vez en una parodia del voto cada dos años (casos como las Paso y la obligatoriedad del voto) y las ya mencionadas exclusión de diversas facetas que padecen los gobernados reducidos a condición de siervos.