julio 6, 2020

Jóvenes descontrolados en “El Paso”

Arrojaron piedras y botellas a uniformados. Vecinos piden mayores controles y seguridad en zona de playas. No hubo heridos.

En la localidad correntina de Paso de la Patria la Policía fue atacada por jóvenes. Recibieron piedras y botellas. Los muchachos querían seguir con música a alto volumen y consumiendo en la vía pública. Desde el Municipio, el Intendente dijo que el permiso de los paradores es hasta las 4:30; sin embargo, eran las 6 y los uniformados debieron intervenir con balas de goma, para que vecinos pudieran descansar.
Una vez más el descontrol se apoderó de las calles de la Villa Turística, distante a 35 kilómetros de la ciudad Capital.
Una filmación (fotos capturas) dio cuentas del desorden en las calles, cuyos jóvenes en grupos estaban escuchando música y consumiendo bebidas.
Vecinos alertaron a la Policía del desorden, teniendo en cuenta que eran las 6 y la “fiesta en zona de la Costanera”, continuaba.
Fue entonces que debieron intervenir y pedir que se retiren. Sin embargo, los efectivos solo recibieron por parte de la muchedumbre toda clase de elementos contundentes que fueron arrojados para evitar el desalojo.
Los agentes debieron actuar de manera disuasiva, disparando balas de goma al aire para dispersar a los violentos.

A pesar de esto, no se registraron detenidos ni lesionados.
“La Policía tiene que despejar la playa y a sus alrededores a partir de las 6, porque a esa hora se comienza con la limpieza del lugar”, dijo a la prensa el intendente de Paso de la Patria, Guillermo Osnaghi.
“Hoy la cantidad de policías no dan abasto a la masiva concurrencia que viene teniendo el Paso”, agregó.
“Los paraderos tienen permiso para estar abierto hasta las 4:30, pero recién lo empiezan a cerrar a partir de las 6”, dijo.
Cabe recordar que a la Redacción de época, el pasado 5 de enero vecinos preocupados por la situación, enviaron videos, en los cuales se observaron a grupos de jóvenes, también en zona de Costanera consumiendo bebidas y escuchando música a todo volumen.
En medio de ello, comenzaron los golpes entre chicos y en algunos casos también jovencitas, quienes se arrojaban botellas y piedras.
“Al menos queremos que se tenga un camión hidrante para evitar desmanes”, expresó en su oportunidad un vecino, quien solicitó reserva de su identidad.
Al cierre de esta edición desde la fuerza se analizaba la posibilidad de enviar más personal a la Villa Turística para evitar tragedias.