agosto 8, 2020

Hallan abandonados más de 680 kilos de marihuana en un monte

El cargamento tiene un valor que supera los 87 millones de pesos. El estupefaciente estaba distribuido en 20 bultos y habría ingresado vía fluvial desde las costas paraguayas. No hay personas detenidas.

Una patrulla pedestre de la Gendarmería Nacional encargada de vigilar suelo argentino, cerca de las costas correntinas, se topó con un gran cargamento de marihuana abandonada en un monte próximo al río Paraná, listo para ser recogido. El cargamento de narcóticos, varias veces millonarios en su valor puesto en el mercado y al menudeo, habría llegado en embarcaciones rápidas desde el Paraguay, revelaron a época ayer fuentes oficiales.
El procedimiento se llevó a cabo el miércoles alrededor de las 20:10. Una patrulla que vigilaba la zona de montes se topó con una montaña de bultos sospechosos, abandonados en el medio de la nada, muy cerca de la costa del río Paraná, a la altura del kilómetro 1109 de la Ruta Nacional Nº12, entre las localidades de Itá Ibaté y Berón de Astrada. Este hecho se reportó de inmediato a la superioridad.
El inconfundible olor que salía del interior de los bultos ya hacía sospechar que se trataba de un delito de narcotráfico, por lo que se pidieron las correspondientes órdenes al juzgado federal de Corrientes para el traslado del cargamento a la sede del Escuadrón 48 “Corrientes” de la Gendarmería nacional con asiento en la ciudad Capital, hasta donde fueron trasladado con una fuerte custodia de la fuerza federal.
Se trata de 20 bolsones o bultos, correctamente precintados para poder permanecer en la intemperie, hasta ser retirado, sin que se arruine el producto. En total fueron 720 ladrillos prensados de marihuana de alta pureza, con un peso total de 683.117 kilos. Según indicaron voceros de la fuerza, el valor de los narcóticos puestos en el mercado ronda los $87.000.000 confirmaron.
Voceros dijeron a época, que la droga pudo haber ingresado a bordo de por lo menos dos embarcaciones ligeras, desde la vecina orilla del Paraguay. Si bien no se puede determinar la fecha en la que dejaron el estupefaciente en el lugar, se cree que pudieron haberlo depositado allí algunas horas antes del procedimiento, por lo que quienes debían retirarlo, pudieron haber advertido la presencia de los gendarmes en la zona.

La tarea de confirmación y pesaje se extendió hasta la medianoche, bajo la supervisión de la fiscalía federal Nº1 del doctor Flavio Ferrini. Una veintena de efectivos pertenecientes a las secciones Itatí y San cosme, como así también el grupo de operaciones del Escuadrón Núcleo, participaron del hallazgo, custodia y traslado del estupefaciente, que quedó alojado en el Escuadrón 48 hasta su desnaturalización.