julio 31, 2021

Naturaleza, arte y tecnología se unieron para dar vida a la muestra “Sublunar”

El proyecto será presentado el 7 de septiembre a las 19  en Ruta Nº 5 a la altura del kilómetro 9.

Con el objetivo de explorar la relación entre naturaleza, arte y tecnología a partir del contacto con el hábitat natural de la región, será presentada el 7 de septiembre a las 19 en Laguna Brava, la exposición Sublunar. La actividad es gratuita y se enmarca en el proyecto Plataforma Futuro del Ministerio de Cultura de la Nación.
Sublunar es parte de la Plataforma Laguna Brava, un proyecto transdisciplinar realizado por las artistas Maia Navas, Julia Rosetti, Lucía Sbardella, Cucu Trash y como artista invitada Carla Barbero. Este trabajo busca explorar la relación entre naturaleza, arte y tecnología a partir del contacto con el hábitat natural en la reserva Natural Laguna Brava.
Luego de realizar residencias individuales y grupales en el monte de la Laguna Brava en las cuales se utilizaron diferentes herramientas de registro e intervención, el equipo indagó el vínculo que surgió de esta experiencia directa con la naturaleza.
Se trata de una experiencia que propone adentrarse en la geografía del monte y la Laguna Brava. La muestra se desarrollará en la reserva natural de Laguna Brava donde las personas comenzarán el recorrido en grupo, el mismo estará a cargo de una guía que los conducirá por un sendero en el monte hasta la laguna. En este recorrido irán llegando a diferentes puntos donde estarán emplazadas las obras que las artistas han realizado en sus residencias en este lugar. Las mismas son de diferentes materiales y técnicas que van desde lo visual a lo eminentemente sonoro.
Al finalizar los espectadores serán guiados nuevamente hacia la salida a través del sendero para llegar al punto de partida. “Adentrarnos al monte lejos de ser algo natural para quienes vivimos en la ciudad toda la vida, se torna una experiencia del orden de la ficción, casi cinematográfica”, explicaron las artistas.
Para el trabajo se creó una banda de sonido atravesando distintos climas sonoros para el cual se trabajó en base a la carta astral de cada luna llena transcurrida en residencia, los aspectos, planetas y notas musicales que les corresponden. “Llevamos un diario del ciclo lunar, de luna llena a luna llena. El ejercicio se desarrolló entre abril y mayo con Carla y entre mayo y junio con Estefanía”, dijeron. El recorrido se construye a partir del entramado de distintas capas de sonido ambientales de la Laguna, y de la convivencia con las personas que la transitan en su cotidianeidad, componiendo una cartografía sonora de ramajes diversos y fragmentados.