octubre 22, 2020

El Partido Obrero explica por qué no apoyará la expulsión de Julio de Vido

Argumentan que se trata de una jugada “distraccionista” y que podría ser usada más adelante contra los propios diputados de izquierda.

La presencia de diputados de izquierda dentro del numeroso grupo de legisladores que avisaron que no votarán a favor del proyecto para excluir a Julio de Vido de la Cámara baja por “indignidad” generó polémica y una pregunta central. ¿Gracias a su decisión, el ex ministro kirchnerista más denunciado por corrupción salvará su pellejo en el Congreso?

Los números son tan finos de cara a la sesión que se convocaría para este miércoles, que cualquier apoyo (o sentencia) puede resultar decisivo. De Vido necesita garantizarse 86 votos para evitar que dos tercios de sus colegas lo expulsen. Entre el apoyo del FPV y aliados fieles, más algunas bancadas provinciales y escisiones K, está muy cerca de conseguirlo. En ese contexto, el aporte de la izquierda es muy valorado por el ex funcionario.

En medio de este debate, y fiel a su costumbre, el Partido Obrero decidió explicar en un larguísimo comunicado el porqué de su controvertida decisión. El PO cuenta con dos legisladores nacionales dentro del bloque del Frente de Izquierda y de los Trabajadores: Soledad Sosa (Mendoza) y Pablo López (Salta). Aquí, los párrafos más importantes de la justificación:

– “El gobierno de Cambiemos pretende colocar el tema corrupción al tope de la agenda política, en momentos en que la situación nacional está sacudida por un derrumbe industrial, los despidos masivos y la agresión en todos los órdenes sobre la condición de vida y de trabajo de las masas. Pero mientras tanto, llevan adelante un encubrimiento por partida doble. En primer lugar, del propio clan macrista, tan envuelto en hechos de corrupción como sus antecesores del kirchnerismo”.

– “A través de la supuesta tentativa de avanzar contra De Vido en el Congreso, el bloque oficial mira para otro lado frente a un sistema de justicia que ha dejado impunes a todos los corruptos de la última década, desde el caso Skanska hasta Odebrecht, pasando por la masacre de Once”.

– “El macrismo y sus socios no reclaman el juicio político a esos jueces, que han sido nombrados por el Senado y el Consejo de la Magistratura integrado por los partidos de la corrupción. En cambio, se sirven de esa complicidad y parálisis judicial para avanzar en un procedimiento que sienta un grave precedente: a través de un mecanismo de mayorías especiales, pretenden avanzar en un mecanismo de expulsión o suspensión de diputados que, mañana, bien podría ser empleado para la sanción e incluso la expulsión de parlamentarios que, por sus opiniones o acciones, cuestionen la política de ajuste y agresión al pueblo trabajador”.