septiembre 23, 2020

Alberto recibió contundente apoyo por el canje de deuda

El Presidente agradeció el respaldo y declaró que están “buscando una solución para siempre, que dure, y que no nos postergue más, que no nos haga retroceder”.

El presidente Alberto Fernández recibió ayer el respaldo de empresarios y trabajadores para la propuesta de renegociación de deuda pública formulada por el Estado nacional a los bonistas internacionales.
El apoyo se sumó al que formularon todos los gobernadores y el jefe de Gobierno porteño, con excepción del puntano Alberto Rodríguez Saá, a través de una solicitada publicada ayer en apoyo al gobierno nacional en el proceso de reestructuración.
El apoyo de los empresarios y los sindicalistas se plasmó ayer durante una reunión celebrada en la Residencia de Olivos. Allí, el Presidente agradeció el respaldo y destacó que esa mesa conjunta de empresarios y trabajadores, “demuestra la vocación de estar juntos”.
En ese marco, Fernández también calificó de “histórico” el acuerdo salarial que firmaron la CGT y la UIA para que se abone el 75% de los salarios de los trabajadores cuyos trabajos están suspendidos por el coronavirus.
Fernández explicó que “estamos buscando una solución para siempre” en el tema de la deuda “que dure, y que no nos postergue más, que no nos haga retroceder”.
“Tenemos que tomar las enseñanzas que este tiempo nos ha dado, sobre todo la de tirar para el mismo lado”, dijo. Durante el encuentro, el mandatario estuvo acompañado por el ministro de Economía, Martín Guzmán; el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz; el secretario General de la Presidencia, Julio Vitobello; y el asesor presidencial Juan Manuel Olmos. La reunión se produjo luego de que tres grupos de acreedores volvieran a rechazar ayer la propuesta argentina para renegociar alrededor de USD 67.000 millones en bonos emitidos bajo legislación extranjera, que contempla un período de gracia de tres años, una reducción de capital de USD 3.600 millones, equivalente a una quita del 5,4% sobre el stock de capital, y una reducción del pago de intereses de USD 37.900 millones, que representa una quita del 62%.
El Ministerio de Economía, en un comunicado, sostuvo que el gobierno estaba “decepcionado” por la declaración conjunta de los acreedores, al tiempo que se mostró dispuesto a aceptar iniciativas “específicas de los acreedores que pasen la prueba del sentido común”, en la que se respeten la sostenibilidad del pago de los compromisos y las complicaciones surgidas a raíz de la pandemia de coronavirus.
En la reunión, Guzmán destacó la importancia “de que estemos juntos en este momento delicado”.