octubre 18, 2021

“La Chola” se encuentra en la agenda para las próximas obras de urbanización

Desde el Gobierno de la Provincia indicaron que la siguiente intervención será en el asentamiento ubicado en el barrio Iberá donde viven unas 270 familias en situación de vulnerabilidad. El predio ya fue expropiado con anterioridad.

En el barrio Iberá, ubicado al Sur de la ciudad, se encuentra uno de los asentamientos irregulares con más de 20 años de antigüedad y que años atrás fue expropiado a través de una ley provincial con el objetivo de poder ejecutar obras de urbanización y mejoramiento en las condiciones de vida de las casi 300 familias en situación de vulnerabilidad que habitan en el lugar. Dentro del programa de regularización dominial que despliega el Gobierno de la Provincia, se encuentran alistando las intervenciones en materia de aprovisionamiento formal de servicios, apertura de calles y soluciones habitacionales en los terrenos que hace décadas fueron ocupados ilegalmente pero que con el correr de los años fue creciendo y expandiéndose.
Actualmente, la Provincia se encuentra desarrollando obras de urbanización en otros asentamientos capitalinos que cuentan con más de 20 años de antigüedad y que también fueron oportunamente expropiados, como el Virgen de los Dolores, “El Cocal” (en el barrio San Antonio Este), Quilmes y bajo Galván, entre otros.
Desde el Gobierno de la Provincia confirmaron que próximamente comenzarán con las obras e intervenciones en el asentamiento de La Chola, donde según los relevamientos socio-ambientales, viven aproximadamente unas 270 familias en situación de vulnerabilidad. Autoridades de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia explicaron anteriormente que se prepararon los censos y trabajos de campo para determinar la situación de los habitantes del predio y las condiciones habitacionales: se trata de un lugar consolidado aunque los moradores carecen de conexiones formales de servicios como agua potable, cloacas, desagües y energía eléctrica, entre otros.
La Chola es un asentamiento que en las últimas décadas se expandió entre las avenidas Iberá, Igarzábal y Paysandú y donde las casillas fueron dejando lugar a casas de materiales.