octubre 24, 2021

Jubilaciones del sistema de reparto: una condena a la miseria

Todo el debate que se está dando en el Congreso sobre el tema de las jubilaciones es solo un parche para un sistema de reparto que es inviable, acá y en cualquier parte del mundo

Podrán hacer mil retoques, pelearse, cambiar índices, prometer bonos, pero la realidad es que los actuales jubilados y los futuros jubilados estamos en el horno.

Muchos jubilados se indignan y dicen que ellos aportaron durante tantos años y que esa plata es de ellos. Aquí hay una gran confusión, lo que los actuales jubilados aportaron y lo que hoy estamos aportando no es tal cosa. Lo que hicieron los actuales jubilados fue pagar un impuesto sobre su salario para pagarle la jubilación a los que en su momento estaban jubilados. Por eso, los que actualmente aportamos al sistema no aportamos, simplemente pagamos un impuesto para sostener a los actuales jubilados.

En eso consiste el nefasto sistema de reparto, unos pagan impuestos para pagar la jubilación de los jubilados. No hay ahorro, ni fondos propios en el sistema estatal de reparto. Solo impuestos.

1) De la tasa de impuesto que sobre la nómina salarial se aplique. Cuanto más alta sea la tasa, no necesariamente mejorará el ingreso de los jubilados. Puede ser que la gente prefiera trabajar en negro para no tener que pagar tantos impuestos sobre su salario si la tasa es muy elevada.

2) De la relación entre personas en actividad y jubilados. Con las tasas de impuestos que hay en Argentina sobre el salario, la relación debería ser 4 en actividad sosteniendo a un jubilado. Sin embargo la relación da 1,2 en actividad por cada jubilado. Apenas se cubre el 25% de la relación. Ni sumando los 5 millones de trabajadores en negro se arrima el bochín a los 2 por jubilado.

3) El nivel de ingreso de los que están en actividad. Cuanto mayor sean la productividad y el salario real, mayores serán las jubilaciones dado que los porcentajes de los impuestos que se aplican sobre los salarios, se aplican sobre salarios altos. No es nuestro caso dado que la baja tasa de inversión de décadas populistas determinan salarios reales bajos y, por lógica consecuencia, los impuestos al trabajo para financiar las jubilaciones se aplican sobre salarios bajos. Un porcentaje sobre miseria solo puede ofrecer jubilaciones de miseria.

4) Tasa de desocupación. En la Argentina, estadísticamente la tasa de desocupación no es tan alta, pero en los hechos hay mucha gente que «trabaja» en el Estado que en realidad son desocupados encubiertos. La desocupación es mayor a la que figura en las estadísticas.

En definitiva, por más duro que suene, los jubilados actuales no pueden aspirar a mejorar notablemente su ingreso. En el mejor de los casos podrán mantener su ingreso en términos constantes si se aplica el ajuste que propone el Gobierno porque acompañará la inflación. Seguir con el viejo sistema es una irresponsabilidad porque hay un agujero fiscal fenomenal y además tiene volatilidad porque si cae la recaudación los ajustes de salarios pueden estar por debajo de la inflación y los jubilados perder poder de compra.

Por otro lado, es de esperar que en un futuro bajen los impuestos para atraer inversiones y dejar de ahorcar a los que estamos en blanco, de manera que la tasa de crecimiento de los ingresos tributarios puede no crecer como creció hasta ahora.