mayo 31, 2020

Después de 60 días y en forma escalonada, en Utrasa volvieron a fabricar calzados

Desde ayer se activaron cuatro de los 12 sectores. Funcionará con un sistema rotativo por lo que “cada grupo trabajará dos días”, precisó la presidenta de la entidad, Ana María Galarza. Destacó que las actividades se desarrollan respetando un protocolo especial por el covid-19.

En San Luis del Palmar,  la cooperativa de trabajo autogestionada Utrasa, también tuvo que cerrar sus puertas debido al aislamiento social preventivo que se determinó por la pandemia del covid-19. Ayer, después de 60 días, con un protocolo de bioseguridad y un sistema de trabajo escalonado, reanudaron la confección de calzados.
La presidenta de Utrasa, Ana María Galarza contó que la reapertura que se concretó ayer fue el resultado de una serie de gestiones a nivel municipal, provincial y nacional para así poder obtener los permisos correspondientes. 
“Hoy (ayer) comenzamos a trabajar de 6 a 14. Pero hasta la noche anterior estuvimos acondicionando todo para garantizar la protección sanitaria de quienes somos parte de la cooperativa”. En este sentido, describió que “el sistema de trabajo es escalonado. Ahora se comenzó con las tareas en cuatro de los 12 sectores que tenemos. Allí se harán dos días de confecciones, después por la misma cantidad de jornadas se trabajará en otros cuatro sectores y así sucesivamente”. De esta forma, por día, no habrá más de 60 personas en el interior de las instalaciones. Una cuestión no menor considerando que en total son 220 los socios.
Pero además de dividirse en grupos para evitar una aglomeración de personas en la fábrica, quienes deben desempeñar sus tareas previamente tienen que cumplir con un protocolo de bioseguridad. 
“Primero debemos ingresar a la cabina sanitizante, luego pasamos sobre una alfombra embebida con lavandina, nos rocían las manos con alcohol y por último nos colocamos las mascarillas”, detalló Galarza.

Demanda
Con respecto a qué están confeccionando, precisó que son calzados de seguridad que son adquiridos por una firma de Rosario.
“Iremos evaluando la cantidad que produciremos. Hay que tener en cuenta que, por ejemplo, teníamos dos clientes grandes a quienes les proveíamos de botas petroleras. Pero ambos están inactivos desde enero”, comentó la presidenta de Utrasa. 
Tras lo cual admitió que en los últimos dos meses atravesaron una situación muy adversa porque tenían que cubrir costos fijos tales como el pago de monotributos, luz, agua y seguros de accidentes, Y aunque reconoció que no fue sencillo poder abonarlos, “lo hicimos gracias a que tenemos una administración responsable de los recursos. Hay que tener en cuenta que no somos una empresa sino una cooperativa de trabajo autogestionada”.