septiembre 18, 2020

Shell y Axion subieron sus naftas tras un “impasse” de dos meses

a tendencia alcista en esos combustibles ya supera el 13% en lo que va del año. En esta ocasión, Axion se encareció entre 1,18 y 1,76 pesos. En tanto Shell, movió entre 1,40 y 1,71 pesos. En las pizarras de YPF también se esperan novedades en breve.

Las petroleras Axion y Shell aumentaron entre un 4,5% y 6% promedio, ayer, los precios de sus combustibles líquidos en todo el país. De este modo, ambas banderas alcanzaron un alza acumulada de 13,5% en lo que va del año. Las últimas variaciones se habían aplicado entre el 6 y el 9 de febrero.
Es así que los surtidores locales de la compañía Shell, teniendo como parámetro la boca de expendio de la bajada del puente interprovincial, tuvieron esta oscilación: súper de 28,99 a 30,39 pesos (+1,4 pesos); premium de 31,91 a 33,39 pesos (+1,48 pesos); formula diesel de 24,59 a 26,19 pesos (+1,6 pesos); diesel premium de 28,48 a 30,19 pesos (+1,71 pesos).
Axión hizo lo propio, teniendo en cuenta la pizarra de la expendedora de ferré y españa, sus importes se movieron así: súper de 27,99 a 29,17 pesos (+1,18 pesos); premium de 31,29 a 32,85 pesos (+1,56 pesos); diesel de 23,66 a 24,96 pesos (+1,3 pesos); euro diesel de 27,92 a 29,68 pesos (+1,76 pesos).
Consultadas fuentes locales, se estima que YPF podría seguir ese pulso alcista en próximas jornadas. Vale aclarar que la única estación local de Oil no modificó sus valores, en razón de que esa compañía tiene graves problemas a nivel nacional y no se sabe qué será de su futuro.

El vicepresidente de la cámara de estaciones de servicio de corrientes, Jorge Sanabria, indicó a época que “estas subas están atadas a la liberación del mercado de los combustibles. Sabíamos que esta coyuntura iba a ser así. Nosotros, desde las estaciones, no formamos precios, eso es potestad de las companías”.
Es de recordar que el Ministerio de Energía dispuso desde octubre de 2017 la liberación de los precios de los combustibles después de 16 años, una medida que modificó por completo el mercado local.
En ese sentido, el 1 de enero entró en vigencia la desregulación plena del mercado, formalizada mediante la decisión del Gobierno nacional de eliminar el registro de importación de petróleo y combustibles.
La libertad de las operadoras para importar crudo e incluso distintos tipos de combustibles, de acuerdo con sus conveniencias comerciales y de costos, debería contribuir a crear “un mercado más competitivo”, reiteraron desde el Ministerio de Energía. Pero la variable quedó liberada a la suerte de las alteraciones del tipo de cambio de peso por dólar y de la cotización del petróleo en el mercado internacional.