julio 12, 2020

El ancla hallada a orillas del Paraná ya tiene nuevo destino

El artefacto que fuera descubierto el año pasado gracias a la bajante del río y que los especialistas estiman pertenece a finales de siglo XIX, será apostado en un lugar próximo al de su hallazgo. Profesionales desinteresados realizaron la restauración.

“El ancla del Paseo Mitre ya se encuentra reposando sobre su futuro pedestal, restaurado (por especialistas). Todo gracias a la desinteresada colaboración de particulares que vieron el abandono al que estaba destinada”, publicó Gustavo Sorg en su cuenta de Facebook. De esta manera, el hombre dio a conocer que el artefacto fue restaurado y en poco tiempo será emplazado sobre la margen del Río Paraná, en el Parque Mitre.
La publicación despertó en los usuarios de la red comentarios felicitando la acción llevada adelante por un grupo anónimo de interesados.
En el mes de septiembre pasado, la bajante del Río Paraná dejó ver una serie de lugares y objetos ocultos que permanecían cubiertos por las aguas. Entre ellos, un túnel de desagüe pluvial de la década del ’30, a pocos metros de la Punta Tacuara, sobre las defensas de la Costanera General San Martín.
Días después, se visualizaron un ancla, una cadena y restos de madera que quedaron al descubierto a orillas de la Punta Mitre, a escasos metros de la desembocadura del Arroyo Poncho Verde, en el mismo sitio en el que la Comuna trabajaba con maquinaria.
Capturas anónimas del ancla se “viralizaron” rápidamente por las redes sociales e incitaron la imaginación de los usuarios con distintas teorías. La más popular es la que especula con que el objeto pertenece a una embarcación que formó parte de la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870); un conflicto bélico contra Paraguay del que formaron parte Argentina, Brasil y Uruguay que definió la hegemonía sobre la Cuenca del Plata.
La hipótesis cobró fuerza porque se conoce popularmente que en la zona hubo batallas decisivas por el control del territorio.
El Gobierno, a través del Instituto de Cultura, contrató a un arqueólogo para llevar a cabo un estudio de prospección. Los datos recabados por el especialista determinaron que el ancla pertenece a las últimas décadas del siglo XIX, así lo manifestó la directora de Patrimonio Cultural de la Provincia, María Soledad Maciel.
“Dadas sus características macroscópicas, forma, tamaño, materia prima y tecnología constructiva, podría decirse que se trata de un elemento de mediados o fines del siglo XIX, en base a los tratados de tipología de anclas”, sostenía el estudio. El cual recomendó realizar un desplazamiento, controlado y monitoreado por un especialista, a una zona con mayor protección (aún bajo el agua del mismo río).
Sin embargo, en los últimos días de diciembre, se vieron máquinas retirando del artefacto del Paraná. En declaraciones a los medios, Sorg sostuvo que “todas las acciones que realizamos junto a un grupo de profesionales, las concretamos con autorización del Instituto de Cultura, la Municipalidad y la colaboración desinteresada de Porfidio Aquino, quien aportó las maquinarias para trasladar y colocar el ancla” en su locación actual.