enero 16, 2022

En el Colegio Eloy Ortega apuestan a la solidaridad para superar la violencia escolar

Por iniciativa de los estudiantes y con apoyo de directivos y docentes, alumnos trabajan en un proyecto de padrinazgo de una escuela de Quitilipi y en la implementación de un “ropero escolar”, en donde egresados donan sus uniformes a los nuevos alumnos y alumnas.

Emplazado en el barrio 17 de Agosto, el Colegio Secundario “Eloy Ortega” imparte desde hace 20 años educación a los niños, niñas y adolescentes que integran la populosa barriada, y también a los de zonas adyacentes.

El hecho de contar con una numerosa matrícula (actualmente promedian más de mil estudiantes) hace que la institución sea más propensa a ser protagonista en los medios de comunicación por peleas, robos o mal comportamiento entre los jóvenes, que muchas veces opacan a las acciones positivas que también realizan.
De manera de intentar cambiar este concepto, los directivos y docentes del establecimiento idearon estrategias relacionadas con premios para los chicos y chicas, como la posibilidad de organizar un viaje para aquellos que no tengan amonestaciones o adeuden materias. Sumado a esto, y por interés de los propios alumnos y alumnas, buscaron estimular la realización de actividades solidarias dentro y fuera del colegio, acompañados por sus tutores quienes históricamente colaboraron con arreglos e instalaciones para el edificio.
“Las actividades solidarias y la organización de los viajes de fin de curso son algunas de las herramientas que nos sirven para cambiar la imagen del colegio”, comentó el profesor Guillermo Castillo, quien trabaja en la escuela hace 15 años. Con el impulso del rector Darío Bravo, el docente forma parte de un grupo de maestros que guía a los estudiantes de los sextos años en diferentes propuestas relacionadas con la asistencia a sus pares, o a gente por fuera del colegio.
Uno de estos proyectos es el del padrinazgo de la escuela primaria Cacica Dominga de Quitilipi, Chaco. Los estudiantes se enteraron por Facebook de que en esta institución, que cuenta con 105 alumnos y alumnas, necesitan libros, útiles, ropa, calzados y alimentos no perecederos. Es así que se pusieron manos a la obra, lograron juntar mucho del material necesario para donar, y este fin de semana cocinaron y vendieron arroz con pollo en el colegio, para poder costear el traslado de estos bienes.
“Necesitaríamos de un colectivo para hacer entrega de las donaciones, así que estaría bueno si algún político o una empresa nos puede dar una mano con esto”, pidió Castillo.
Además, la comunidad educativa del Eloy Ortega implementó un “ropero escolar”, en el que los egresados pueden donar sus uniformes que ya no usarán, de manera de que puedan ser aprovechados por los chicos y chicas que ingresan por primera vez al establecimiento, y necesiten de esta ayuda. “Las preceptoras se encargan de arreglar los uniformes si tienen algún desperfecto, es un trabajo entre todos”, resaltó el profesor Castillo.