enero 15, 2022

El puerto correntino: rasgo identitario urbano que buscará ser recuperado

Históricamente, la Capital cobró importancia como una urbe portuaria, y hasta la actualidad forma parte del ADN de la ciudad. Se trata de la conexión de Corrientes con el mundo, que podría ser trasladada a la zona de El Sombrero.

Desde la llegada de los españoles a tierras correntinas, pasando por su instalación y posterior desarrollo urbanístico a partir del solar de la plaza 25 de Mayo y hacia los límites del río Paraná, la ciudad de Corrientes fue reconocida por su rasgo identitario portuario, ubicado en un punto estratégico para el comercio regional. Con el correr de los años, la urbe fue absorbiendo al puerto dejándolo en el microcentro saturado vehicularmente, y a partir de su reactivación desde el Gobierno de la Provincia iniciaron gestiones para su traslado aguas abajo del canal fluvial, más precisamente hacia la zona de El Sombrero, y una posterior revalorización de la actual zona ribereña capitalina.
La revalorización y desarrollo costero de la Capital, que incluye los traslados del puerto, la Penitenciaría y el ex Regimiento N° 9 incluye modificaciones en construcciones centenarias que guardan rasgos identitarios de la urbe de Corrientes, con una trascendencia histórica que debe ser protegida.
“Desde el punto de vista histórico y cultural, la zona del puerto es muy importante para Corrientes. Podemos mencionar, por ejemplo, el Museo de Vías Navegables y una serie de construcciones portuarias particulares que se ubican sobre la costa y que son características de la década del 20 del siglo pasado”, explicó a El Litoral el director del Museo Histórico de Corrientes, Fernando González Azcoaga. “La zona portuaria de Corrientes contacta con otro espacio simbólico importante como es el Parque Mitre desde épocas en que era el Campo de Marte. Hay que tener en cuenta que la historia y la simbología de Corrientes atraviesa por el casco histórico, en torno a la plaza 25 de Mayo y también el puerto, la costanera y la zona fundacional”, señaló el especialista.
La majestuosidad y volumen del río Paraná, que en guaraní significa “pariente del mar” o “agua que se asemeja al mar”, ofició de medio de transporte, comercio y desarrollo para Corrientes durante la mayor parte de sus casi 430 años de historia. Una de las anécdotas del siglo XX más recordadas fue el traslado de un galpón entero, sin ser desarmado, mediante un, por entonces, innovador sistema de ingeniería de transporte empleado en diciembre de 1947.
Actualmente, el Estado provincial baraja la posibilidad de trasladar la actividad comercial, que quedó dentro del congestionado casco céntrico, hacia un nuevo puerto en la zona de El Sombrero, y refuncionalizar las actuales instalaciones convirtiéndolas en una “Terminal Fluvial de Pasajeros”, enmarcada en un “Corredor Turístico Fluvial” que incluya otros puntos ribereños argentinos de las márgenes del río Paraná. (FC).