julio 25, 2021

El correntino cumplió con el ritual contra todos los males

Botellas de todos los tamaños y vasos de diferentes estilos vestían las mesas o mostradores de locales comerciales, oficinas públicas y privadas invitando a degustar los tradicionales tres sorbos de caña con ruda, aunque algunos probaron un poco más.
El brebaje prepara a quien lo tome para “pasar el invierno”, justamente que anticipa todos los males referentes a la salud espiritual y orgánica. Por ello, esta fórmula popular se llena de connotaciones mágicas: agosto marca en esta parte del país una etapa climática de cambio y de momentos fuertes en las costumbres y en la vida de la sociedad correntina con una impronta tradicionalista.EPC020817-009F01
Es así que, como es tradicional, la reconocida agencia del “Gordo” Colombo preparó 50 litros y casi tres damajuanas que ya se consumieron, cerca de las 7 de la mañana.
Además en distintas dependencias se cumplió con el tradicional rito de tomar la caña con ruda. También el brebaje tuvo su ceremonia en el Ministerio de Turismo de la Provincia por la calle 25 de Mayo, donde de la mano del canto y el baile se brindó para que pase rápido el mes de agosto.
Cabe destacar que en Corrientes perduran innumerables leyendas, tradiciones y mitos, esta característica deriva de su ubicación limítrofe con tres países hermanos. Tomar “caña con ruda” tiene su origen y permanencia en la cultura guaranítica.
Su procedencia
La ruda es una especie europea, no autóctona de América. Se la conoce en Francia y en Inglaterra como “rue”, en Alemania como “raute” y en Rusia como “ruta”. En Holandés es “winjrui” y en portugués se llama “arruda”.
EPC020817-009F02El origen del término y su etimología nos llevan al latín “ruta” y al griego “reuo” que significaba salvar o proteger y luego se da su posterior pasaje a las lenguas romances.
Sobre las propiedades de la ruda se sabe que la acción de la planta es curativa y según la bibliografía sirve para diferentes patologías.
Pero lo que destacaba siempre el recordado arquitecto e investigador de la cultura regional del Nordeste, Andrés Salas, es la tradición regional que consistía en introducir las hojas o una ramita de ruda en la botella de caña. “Es ahí donde se produce la anhelada química protectora y se consuma la ‘poción mágica‘, algunos lo hace siete días antes pero la mayoría de los hogares guarda esa botella que sale a relucir cada año en esa fecha hasta agotar el contenido”.
Además, se elige precisamente el 1 de agosto porque es cuando se realizan las celebraciones por el Día de la Pachamama, que significa Madre Tierra. El ritual, entonces, tiene como finalidad no sólo purgar y preparar el organismo, sino además cerrar y abrir un ciclo. Es un proceso de inicios y de cierres, en el cual el cuerpo y el alma se preparan para comenzar de nuevo, limpios.