enero 16, 2022

El clásico sigue siendo “rojinegro”

San Martín volvió a sacar chapa de su momento y se quedó con el primer clásico de 2018. Venció a Regatas por 79-72 en un juego cerrado y que se resolvió recién en los instantes finales. García Zamora fue clave con 16 puntos. Vuelven a enfrentarse el 2 de mayo.

Con mejor defensa, Regatas cerró el primer parcial (14-18) aunque ambos equipos buscaron en la banca algunas respuestas.
Dos bombas de Treise abrieron el aro para San Martín en los primeros minutos de segundo cuarto (22-20).
Fue un cuarto donde el local trabajó el juego interno y tuvo un mejor cierre esta vez. Marcó un parcial de 5-0 en el minuto final y destrabó de alguna manera la paridad que se sostenía en el juego.
El segundo tiempo tuvo a Regatas activo en los primeros instantes. Recuperó el score con un parcial de 7-0, con aportes de Thomas, Cabezas y Saiz (37-39 en 3’). San Martín estuvo cuatro minutos sin anotar, pero revirtió ese momento con defensa y volvió a emparejar las acciones y el marcador (43-43 en 5’).
Keenan resolvía algunas situaciones en el local y otra fue el juego “rojinegro” tuvo opciones en ofensivas en los dos minutos finales, pero Regatas defendió mejor en los minutos finales y volvió a igualar en 52. En la última bola, un doble Wood clausuró con ventajas mínimas el tercer período.
El juego debía destrabarse y encontrar un protagonista. San Martín buscaba con el juego interior y Regatas sostenía intenciones con Cabezas y Arengo (60-57 en 2’).
San Martín insistió en defender ese aspecto del rival y con buenos pasajes ofensivos sacó distancias (64-57). El base español Cabezas mostraba su oficio y efectividad y mantenía a Regatas expectante promediando el segmento final.
La defensa “rojinegro” tenía su momento, García Zamora recuperó una bola clave para sacar diferencias en el juego (70-62, cuando restaban 3’ para el final).
Cada ofensiva larga de San Martín consumía el reloj, Aguerre conectó de tres y forjó la máxima (10, 73-63). Así ingresaron a los dos minutos finales y en la visita solo Cabezas proponía resolución y puntos.
Ese pasaje fue clave para que San Martín encuentre el quiebre y comience a sellar el clásico a su favor.