enero 19, 2022

Educación Sexual: advierten el valor de enseñar sobre cuidados en la Primaria

Una profesora que da clases de ESI en tercer grado, explicó que en dicho nivel se busca puntualizar sobre “situaciones de prevención”, ante todo para discernir cuando “algo no está bien, y sepa actuar”, advirtió.

En el marco del debate sobre el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), docentes de varios niveles habían coincidido, en diálogo acerca de lo fundamental que se torna la aplicación de la Educación Sexual Integral (ESI) en las aulas. Al momento de detallar los mecanismos de enseñanza y aprendizaje, tanto de los estudiantes como de los propios educadores, destacaron la necesidad de afianzar la autoestima y valoración en el jardín de infantes, para luego pasar a temas más complejos en los niveles superiores.
En ese sentido, la profesora Graciela Sabao, quien da clases de ESI en el tercer grado de una escuela privada, hizo hincapié en la necesidad de inculcar en los niños y niñas el conocimiento que les permita discernir entre “lo que está bien y lo que está mal” respecto al trato de sus propios cuerpos.

“Lo que damos es situaciones de prevención, es decir, aquellas situaciones que hacen que el chico sepa diferenciar que algo no está bien y sepa actuar, saber a quién recurrir y contar”, describió la docente a este medio, y puntualizó en que “se trabaja con los secretos: los secretos buenos y los secretos malos, diferenciando”.
“No es lo mismo tener un secreto porque vamos a hacer una fiesta sorpresa a alguien, que tener un secreto entre nosotros que a vos te hace mal. Eso se trabaja en el primer ciclo que es de hasta 8 años, todo lo que es situación preventiva”, agregó.
La profesional comentó que “los chicos tienen clarísimo que no se tienen que acercar a los extraños, porque es lo que le dicen los papás todo el tiempo”, pero señaló que se busca “romper el estereotipo” de quienes se consideran “malos”.
“Lo que hacemos es mostrarles un video donde los chicos se terminan acercando a un extraño a través de un perro caniche, entonces eso les hace un click, y los induce a que se repregunten muchas cosas interesantes como por ejemplo, ‘y si es mi tío que me quiere dar un beso y a mí no me gusta’”, finalizó Sabao.