octubre 23, 2020

Violencia, un problema sin fin que no sólo afecta a Argentina

Los sucesos que mancharon al fútbol fueron algunas de las notas destacadas que dejó el 2018, algo que se coronó con el hecho de que Boca y River tengan que ir a Madrid a jugar la final de la Copa Libertadores de América. Ganaron una vez más los indeseables.

La sus­pen­di­da fi­nal de la Co­pa Li­ber­ta­do­res de 2018 en­tre los ar­chi­ri­va­les ar­gen­ti­nos Bo­ca Ju­niors y Ri­ver Pla­te, que fi­nal­men­te se dis­pu­tó en Ma­drid, le­jos de su ho­gar na­tu­ral, Su­da­mé­ri­ca, fue el co­ro­la­rio de años de vio­len­cia en el fút­bol de la re­gión y que le­jos pa­re­ce es­tar de so­lu­cio­nar­se.
El po­der de las ba­rras bra­vas (hin­chas vio­len­tos), con sus ne­go­cios ilí­ci­tos y sus ne­xos con la po­lí­ti­ca, ha lle­ga­do a ni­ve­les alar­man­tes, con cien­tos de muer­tes a tra­vés de los años, ade­más de in­fi­ni­dad de par­ti­dos sus­pen­di­dos e in­ti­mi­da­cio­nes a ju­ga­do­res, en­tre­na­do­res y di­ri­gen­tes.
“En Ar­gen­ti­na se tien­de a pen­sar que la vio­len­cia en el fút­bol es un pro­duc­to mo­no­pó­li­co de las ba­rras bra­vas pe­ro las prác­ti­cas vio­len­tas son vis­tas co­mo al­go le­gí­ti­mo den­tro del fút­bol”, afir­ma a la AFP el so­ció­lo­go ar­gen­ti­no Die­go Mur­zi, miem­bro de la ONG Sal­ve­mos al Fút­bol, es­pe­cia­lis­ta en vio­len­cia de­por­ti­va.
Se­gún Mur­zi “el Mi­nis­te­rio de Se­gu­ri­dad pien­sa la vio­len­cia en el fút­bol ex­clu­si­va­men­te en tér­mi­nos de or­ga­ni­za­cio­nes de­lic­ti­vas”, pe­ro “se pa­sa por al­to que en Ar­gen­ti­na exis­te una cul­tu­ra del fút­bol en el que la vio­len­cia es le­gí­ti­ma y no só­lo pa­ra las ba­rras si­no pa­ra to­dos los sec­to­res que par­ti­ci­pan, ob­via­men­te con dis­tin­tos ti­pos de vio­len­cia: dis­cur­si­va, eco­nó­mi­ca, sim­bó­li­ca”.