julio 13, 2020

Quimsa frenó en seco a Regatas

La “fusión” santiagueña dominó de principio a fin al equipo del parque Mitre, que cayó 98-84 e interrumpió una racha de seis triunfos en fila. Fue un partido caliente, con varios descalificados y entredichos en el final. Ahora se vendrá un pequeño receso por la ventana FIBA.

Quimsa de Santiago del Estero exhibió credenciales y ratificó su liderazgo en la Liga Nacional de Básquetbol al vapulear anoche a Regatas Corrientes, por 98-84 como visitante.
Si bien el tanteador se acortó en el último cuarto, la diferencia llegó a ser de 27 puntos a favor del elenco santiagueño, que le cortó un invicto de seis juegos al equipo del parque Mitre en un partido de alto voltaje, con descalificados de un lado y otro. Además de un pase de facturas -verbal-en el cierre entre ambos entrenadores.
Así, rápido Quimsa pudo dejar atrás el mal juego con Comunicaciones (cayó 89-63 en Mercedes) y elevó su récord a 15-3. Regatas, a su vez, se mantiene 8º con registro de 11-9. Se vendrá ahora un pequeño parate por la ventana FIBA y los dirigidos por Lucas Victoriano volverán al ruedo el sábado 29 del actual cuando reciban precisamente a “Comu”.

De manera prematura Quimsa hizo gala de su capacidad ofensiva para tomar distancia de 11-4 en tres minutos de juego, amparado en una ráfaga de triples con sendos aciertos de Cosolito, Robinson y Mainoldi. Pareció que Regatas asimiló el golpe con un parcial de 9-2 con el empuje del tándem Henríquez-Gallizzi e igualar en 13. Pero la “fusión” siempre se sintió con más comodidad y su ataque fluido le permitió terminar el primer cuarto con 27 puntos (21-27) repartiendo el protagonismo entre sus iniciales.
En el capítulo siguiente, los dos apostaron por la segunda unidad de sus planteles. En ese contexto, dio la sensación que Quimsa estuvo más firme y amplió la distancia porque siguió certero con los tiros abiertos. El fornido Ravenel sorprendió con un par de “bombazos” y Miller también complicó con su presencia en la pintura. Regatas pasó más de seis minutos con apenas un par de goles de campo y para colmo, Quimsa dominó el juego aéreo y se nutrió de varias segundas opciones en ataque. Cuando se reactivó Robinson, la visita estableció una máxima de veinte (34-54) para ir tranquilo al descanso largo.
Regatas tenía que cambiar radicalmente su postura defensiva si pretendía revertir la historia, lo cual asomaba como proeza. Sin embargo, Gallizzi se comprometió muy pronto al cometer dos faltas en menos de un minuto del tercer período (ambas sobre Romero) y quedó al borde de la cornisa para ya no volver al juego. Esto resintió la estructura interior de Regatas, que penó con los embates justamente del cubano Romero, quien ganó injerencia. Y luego fue Mainoldi el que encadenó tres triples consecutivos para mantener lejos a Regatas, que de repente se vio 46-73 abajo. El caudal ofensivo de la “fusión” se mantuvo e incluso incrementó al cabo del segmento (parcial de 29-24) y entonces nada más había que esperar el tanteador final.
Si bien la historia estaba juzgada, Regatas desparramó su vergüenza deportiva y echó el resto con una presión extendida que complicó a Quimsa, máxime porque ya había sido descalificado Brussino (técnica y antideportiva). Entre Arengo y Fernández, más un lapso fructífero de Franchela, la brecha se acortó a diez (77-87) con poco más de cuatro minutos por jugar. Pero hasta allí le dio la nafta a Regatas, porque luego Quimsa absorbió la embestida y lo cerró sin mayores sobresaltos. Solamente antes del cierre hubo un fuerte encontronazo entre Ramírez Barrios y Romero, quien reaccionó por una falta previa del correntino y ambos fueron descalificados. Algo apenas anecdótico, al igual que el cruce verbal -cara a cara- de Victoriano con “Seba” González. Al cabo, lo más reñido que dejó el match, porque en cuanto al juego en sí, hubo dominio total de Quimsa.