agosto 5, 2020

Cruzeiro-Boca: el acierto del árbitro que salvó al equipo de Guillermo y a Rossi

Se terminaba el primer tiempo en el Mineirao de Belo Horizonte, Boca se aferraba al 0-0 para llegar al vestuario tranquilo y mantener la ventaja de 2-0 conseguida en la ida, en la Bombonera. Pero había que defender la última pelota de la primera etapa: un tiro libre desde la derecha que iba a caer como un misil en el área de Agustín Rossi.

Llegó el centro, casi al punto del penal, el arquero salió lejos y le puso el puño derecho a la pelota, pero la dejó ahí, viva en el área. Allí estaba Hernán Barcos, el eterno goleador argentino, que la paró y le dio de derecha. La pelota pasó entre varias piernas y se metió en el arco. El estadio estalló en un grito de gol y el árbitro Cunha señalaba el medio.

Pero la alegría de los brasileños se mitigó cuando se dieron cuenta que el gol no valía. Seguían 0-0. ¿Qué pasó? El uruguayo Cunha cobró falta sobre el arquero, en otra jugada muy rápida del primer tiempo. Y acertó, como en la simulación de Sebastián Villa, que quiso engañarlo y se tiró en el área de Cruzeiro.

La repetición le dio la derecha al árbitro, el único que advirtió que el defensor de Cruzeiro Dedé le había puesto la plancha casi en la cara al arquero Rossi, para intentar conectar el centro que llegaba desde la derecha. Fue clara la jugada. Otra vez el árbitro, bien ubicado, acertó con su fallo. Y salvó a Boca de recibir un gol en un momento clave del partido.