julio 13, 2020

Con una propuesta sencilla y sin galopera, Bofill validó su título de cantor del pueblo

El Ballet Oficial de la Fiesta Nacional del Chamamé reapareció en escena durante la tercera luna con el cuadro “Ofrenda a la Virgen de Itatí”. La presencia del rosarino Franco Luciani y el humor del Gurí Molinas fueron la novedad del domingo. A esto se sumó la inesperada propuesta de Cacho Espíndola y Verónica Noguera interpretando una canción cada uno (en distintos momentos de la jornada) acompañados apenas por un instrumento.

Con una propuesta sencilla y sin su tradicional galopera política, Mario Bofill lo volvió a hacer. En un Cocomarola repleto, el loretano validó una vez más el domingo por la noche su título de cantor popular. Por otra parte y con un despliegue de virtuosismo y calidad, las mujeres del género chamamecero aprovecharon la noche para mostrar por qué es importante que se cumpla el cupo del 30% de artistas femeninas en las grillas festivaleras. Tras la ausencia del sábado, el Ballet Oficial de la Fiesta Nacional del Chamamé reapareció en escena en la tercera luna con el cuadro “Ofrenda a la Virgen de Itatí”. La presencia del rosarino Franco Luciani y sus interpretaciones chamameceras en armónica y el humor del Gurí Molinas (que esta vez tuvo un espacio propio) fueron la novedad del domingo. A esto se sumó la inesperada presencia de Cacho Espíndola y Verónica Noguera interpretando una canción cada uno (en distintos momentos de la jornada) acompañados apenas por un instrumento.
Mario Bofill tiene “ese no sé qué” que encandila, que conquista y que genera la conexión con el público que cualquier artista popular sueña con lograr. Si su nombre aparece en la grilla de la Fiesta del Chamamé o de cualquier otra propuesta cultural, es garantía de éxito en convocatoria. Y es que el loretano es como es, no necesita gritar ni siquiera hace falta que se pare, su sola presencia sentado en un silla con micrófono en mano atrae y despierta ovaciones en un mundo donde son pocos los que se atreven a exponer “su verdadera forma de ser”. 
Lo que pasó el domingo en el anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola durante la tercera luna de la Fiesta Nacional del Chamamé fue simplemente eso, Bofill llegó, se presentó, presentó a los músicos de su conjunto como lo hace siempre (con canciones) y de ahí en más todo fluyó. Incluso se atrevió a sacar un papel para cantar leyendo “Yo que te quiero tanto”, una de sus tradicionales canciones.
Durante su show el artista fue ovacionado en reiteradas oportunidades, por ejemplo cuando cantó “Conjunto pena y olvido”, el esperado “Estudiante del interior”, “El Karau” y “Viva la Pepa” entre otros temas. Bofill tuvo dos invitados, el primero fue un niño que ya estuvo con Mario en ediciones anteriores, se llama Nair es de Loreto y toca el acordeón, la segunda fue Rosalía Gómez, quien usó los minutos que le regaló Bofill para cantar “Mírame”. 
“Ya sé que ustedes están esperando la galopera”, dijo antes de confirmar que este año no habría galopera política debido a su amistad con el gobernador Gustavo Valdés. Ante los reiterados rumores acerca de su supuesto retiro, Mario aseguró que no se retirará de los escenarios mientras esté vivo. 

Mujeres
El año pasado fue aprobada a nivel nacional la Ley de Cupo Femenino que indica que la grilla de los festivales debe estar conformada por al menos un 30 por ciento de artistas mujeres, y la Fiesta del Chamamé se convirtió en la primera fiesta nacional en cumplir con este porcentaje. 
Acordeonista, cantante, autora y compositora Marcia Müller fue una de las mujeres que el domingo puso en alto al género con un show de primer nivel donde presentó su tema “Mujer de chamamé” que dará el nombre su próximo disco. 
Otra de las grandes voces femeninas del domingo fue la correntina Lorena Larrea Catterino, quien como es habitual desde hace algunos años en esta fiesta, comenzó su show cantando entre la gente (esta vez junto con Caco Yaya) para subir después al escenario mayor donde se lució con un popurrí de Tito Gómez y Julián Zini y sonaron también, temas como “Hechizo de luna” y “Posadeña linda”, entre otros.
Otra que hizo brillar al género femenino fue Verónica Noguera, una de las voces más dulces del chamamé, quien tuvo una presencia breve, pues fue invitada por la organización de la fiesta a interpretar un tema sobre la plataforma del centro. El tema elegido por Verónica fue “Chamamecito maceta”. Quienes se hayan quedado con ganas de más podrán escucharla el miércoles próximo sobre el escenario mayor.
Susana Villalba y Anahí Giménez las misioneras de Lira Vera Dúo fueron sin dudas uno de los grandes aciertos de la fiesta. Con su energía, simpatía y talento las artistas conquistaron al mayor escenario chamamecero del país y fueron ovacionadas por el auditorio con “Galopera”, un “Chamarok” y “Trasnochados espineles” entre otros temas populares del cancionero festivalero. 

Grilla intensa 
La grilla del domingo fue sin dudas intensa, extensa y de muy buen nivel. Uno de los grandes de la velada fue el ex Amandayé, Hugo Flores, quien subió al escenario antes de la medianoche y brilló con luz propia. Flores aprovechó la oportunidad para presentar a su nieto Thiago, flamante integrante del grupo y festejar así sus 48 años junto a la música, por lo que desde el Instituto de Cultura le entregaron un reconocimiento.
Quien este año dijo presente por segunda vez, y por segunda vez encantó al público fue el rosarino Franco Luciani y su armónica chamamecera.
Entrada la madrugada el grupo correntino Nendivei fue otro de los que se destacó con un atrapante repertorio. También brilló Javier Sá, el líder del grupo misionero Cerokaeme, quien recientemente sacó su primer disco de chamamé. El conjunto de Sá interpretó canciones como “Soy forastero”, “Esperándote” y “El cielo del albañil”. El joven Franco Perroni fue otro de los artistas que con entrega y compromiso demostró que tiene bien ganado su espacio en la fiesta de la nación chamamecera. 
El virtuosismo llegó de la mano de Rudi Flores Trío y más tarde, del guitarrista argentino brasileño Lucio Yanel, que tiene la capacidad de silenciar al Cocomarola sentado solo con su guitarra. Otro de los grandes músicos del exterior que estuvo sobre el escenario Osvaldo Sosa Cordero el domingo fue el arpista paraguayo Marcelo Rojas, quien deslumbró con una presentación impecable.
Al igual que Verónica Noguera, Cacho Espíndola fue otro de los invitados a interpretar un tema como solista acompañado únicamente por su guitarra y una novedad de la noche fue la participación del Gurí Molinas que entretuvo al auditorio con su desestructurado humor. 
Tras la ausencia del sábado, el Ballet Oficial de la Fiesta Nacional del Chamamé fue otro de los grandes atractivos del domingo con un impactante cuadro titulado “Ofrenda a la Virgen de Itatí” en el que una de las bailarinas encarnó a la santa madre. La propuesta sin dudas despertó un sinnúmero de sensaciones en el auditorio conformado en gran parte por fieles seguidores de la Virgen. 
Ayer al cierre de esta edición y con clima amenazante se anunciaba en el Cocomarola la presencia del Chango Spasiuk, Los Hijos de los Barrios, Yamila Cafrune, Jorgelina Espíndola, Luis Salinas con Aldy Balestra y Jorge Güenaga, también se anunciaba a Chingoli Bofill y Tony Rojas.
Esta noche será el regreso, luego de seis años de ausencia de la cantora Teresa Parodi y está prevista también la presencia de Santiago “el Bocha” Sheridan y Diego Gutiérrez entre otros renombrados artistas