julio 10, 2020

Proliferan baches en el centro y alertan que el recapado ya cumplió su vida útil

En varias arterias se advierten hundimientos que complican la circulación. Las obras de reasfaltado se ejecutaron, en varias etapas, entre 2010 y 2016 y especialistas advierten que la durabilidad es de aproximadamente cinco años.

Además de la fisonomía del centro de la ciudad con calles angostas, el mal estado del pavimento de muchas de las arterias más transitadas representan una seria dificultad para los conductores de diferentes tipos de vehículos. Son varios los sectores en los que, en el último tiempo, comenzaron a aparecer baches y fallas.
Si bien se desarrollan tareas de bacheo, lo cierto es que no cesa la aparición de roturas y hundimientos de la capa superior del asfalto. Es que, la mayoría de las arterias céntricas fueron reasfaltadas hace algunos años, llevando adelante un proceso de recapado que mejoró la situación en su momento, pero que ya comenzó a generar problemas. 
Se consultó a varios especialistas, quienes coincidieron en que “la vida útil del asfalto es corta, se estima que puede durar en buenas condiciones un promedio de cinco años”. En la ciudad, las obras se realizaron en varias etapas, entre 2010 y 2011; y algunas intervenciones en 2016 por lo que se cumplieron con los plazos para ese material.
Según comentaron los especialistas, se puede extender la durabilidad de la capa asfáltica realizando primero un plan de bacheo integral con hormigón y luego colocando una malla especial, aunque reconocen que este proceso encarece la obra. 
“El asfalto ‘copia’ la superficie de abajo”, comentó uno de los ingenieros y explicó: “Si la capa de asfalto se echa sobre la calle con pozos, en algún momento esa falla aparecerá en la nueva superficie”.
El paso de vehículos pesados por el casco céntrico de la ciudad es también un factor determinante para la aparición de los baches y los hundimientos, muchos de los cuales presentan llamativamente casi la misma forma y profundidad. En este punto, señalan que las unidades de colectivos hacen que se acelere el proceso de deterioro. Tanto es así, que en la mayoría de las paradas la calle se encuentra dañada o hundida parcialmente. 
“Las calles se deterioran por la sobrecarga, eso genera que se formen huellas y algunos sectores de la calzada queden más elevadas”, comentó uno de los especialistas. Además, aunque el proceso sea lento, las frenadas en las esquinas van marcando la cinta asfáltica y causa también problemas.
Asimismo, las altas temperaturas colaboran para que el recapado se deforme y comience a ceder. Se estima que con una temperatura de 40º, habitual durante el verano correntino, una arteria alcanza los 65º. “A partir de los 60º el asfalto comienza a ablandarse y es más fácil que se generen baches”, señalaron.
Aunque el problema de los baches no es nuevo, cumplido el plazo de vida útil del recapado del centro comienza a acelerarse el deterioro del asfalto. Calles como La Rioja, Belgrano, España, Salta y Mendoza son sólo algunos ejemplos de los sectores afectados.
En ciertos casos, el desnivel que se genera provoca serias dificultades en la circulación, quedando visible incluso la parte inferior que suele estar ahuecada. Esta situación, aunque menos repetida se da también en algunas avenidas como Maipú, donde colocaron una nueva capa asfáltica hace algunos años.