septiembre 28, 2020

Por la pandemia apenas funcionan unas 60 ladrillerías y con diversas dificultades

Las asociaciones locales indicaron que la mayoría de los obrajes están sin producir, debido a los problemas económicos que atraviesan y ante la falta de asistencia oficial. Antes de la emergencia estaban activas unas 230 ladrillerías en la zona ribereña.

La pandemia de covid-19 afectó la mayor parte de las actividades económicas y las ladrillerías, que a pesar de cierta flexibilización comercial, atraviesan una grave crisis. Desde la asociación de la zona Norte de la ciudad explicaron que actualmente sólo se encuentran activos unos 60 obrajes, de unos 230 aproximadamente, que venden muy pocos ladrillos debido a la poca actividad de la construcción y el movimiento restringido.
En lo que va de la cuarentena obligatoria, las familias ladrilleras de la ciudad debieron sortear la crisis económica buscando alternativas que les permitieran subsistir diariamente, como changas, venta de leña, búsqueda de cartones y materiales reciclables, entre otras.
El impacto económico de la cuarentena nacional obligatoria golpea considerablemente a los obrajes ribereños de la ciudad, que buscan repuntar su actividad con pocas ventas y poca ayuda oficial. “Estamos pasando una situación muy mala, porque la mayoría de los obrajes no pueden abrir por la falta de dinero. En la zona del Molina Punta y Punta Taitalo sólo están funcionando unas 60 ladrillerías de un total de 230 que había hasta el año pasado”, explicó el referente de la Asociación de Ladrilleros del barrio Molina Punta, Julio Avasolo.
La difícil situación económica por la que atraviesan las familias ladrilleras de la ciudad obligó a que ante la necesidad deban realizar otras actividades de subsistencia. “Muchas familias juntan leña para vender a comercios o panaderías. Otras que cuentan con carros se dedican a juntar cartones, plásticos o botellas o se la rebuscan con alguna changa, porque no hay dinero para reactivar las ladrillerías y si lo hacen no hay certeza de poder vender lo poco que se produce”, detalló Avasolo sobre el panorama de incertidumbre que atraviesan los obrajes de la ciudad.
Ante las bajas ventas por la poca actividad en materia de construcción, los ladrilleros capitalinos solicitan ser incluidos en los programas de asistencia económica y financiera de parte del Estado. “Muchos de los ladrilleros no pudieron acceder a los programas de asistencia económica, subsidios y mucho menos a los préstamos o créditos porque no se pueden cumplir con los requisitos que piden los bancos o los organismos estatales. Esperamos poder ingresar a algunos de los planes, porque cada vez se complica más la situación”, señaló el referente. “El sector de la construcción está muy paralizada por lo que las ventas son demasiado bajas, y los obrajes producen muy poca cantidad de ladrillos, porque casi no hay ventas. No se llega a cubrir los gastos y hay muy pocas personas para poder sacar la tierra o realizar la quema en los hornos”, detalló Avasolo.