diciembre 2, 2020

Conflicto salarial de choferes pone en vilo el transporte urbano capitalino

Desde la Unión Tranviarios Automotor de Corrientes (UTA) advirtieron ayer que si no depositaban las deudas que las empresas de transporte urbano mantenían con los choferes, comenzaría un nuevo paro de colectivos. Por la tarde se hizo efectivo el pago de la mitad de las deudas, pero adelantaron que mantendrán la alerta ante el atraso de los salarios.

Tras recibir parte de los salarios adeudados, los sindicalistas finalmente desactivaron el estado de alerta cerca de las 18 de ayer. En esta provincia, la UTA nuclea a 600 trabajadores del Grupo Ersa y 170 aproximadamente de las empresas Turismo Miramar y Estrella del Norte.

Como los servicios de transporte urbano de pasajeros fueron reducidos a principio de la cuarentena, y sólo en los últimos meses se han retomado los ingresos provenientes de los boletos, las empresas pidieron compensaciones económicas al Estado.

Para el próximo Día de la Madre, los choferes esperan otros depósitos provenientes de los subsidios nacionales dispuestos por decreto en diciembre del año pasado. La situación de ayer es parte de un conflicto que se renueva todos los meses en Corrientes, con pocas excepciones.

El mes de agosto, por ejemplo, el reclamo del gremio estuvo vinculado a las deudas sostenidas desde el año pasado, y que deben ser saldadas el 20 de cada mes. La última cuota sería la de octubre. Por su parte, en Tucumán la UTA llamó a un paro del transporte urbano desde las 19 de ayer y por tiempo indeterminado.