enero 16, 2022

Caminata y “pedaleada” costera por el Día Mundial del Parkinson

“Vamos Juntos” y Agrupación Pedalistas Corrientes compartieron una mañana de deporte e integración. Los pacientes y familiares difundieron folletos sobre las acciones que realizan en la sede de San Lorenzo 635.

La Fundación “Vamos Juntos” realizó ayer por la mañana una actividad especial en la Costanera capitalina en razón del Día Mundial del Parkinson que se conmemora cada 11 de abril.
Los integrantes de esa ONG, junto a la Agrupación Pedalistas Corrientes (APECO), realizaron caminata y una ronda ciclística en las avenidas General San Martín y Juan Pablo II.
Participaron pacientes, familiares y terapeutas. Compartieron también acciones junto a la Municipalidad. Jugaron al tejo y distribuyeron folletos con las labores que “Vamos Juntos” desarrolla en la sede de AMUGENAL, San Lorenzo 635.
Daniel Merino, presidente de “Vamos Juntos”, manifestó tras ese encuentro que “para nosotros fue muy grato compartir esa jornada al aire libre, con deporte y difusión de nuestras acciones. Destacamos el acompañamiento de APECO”.
La enfermedad de Parkinson es el segundo trastorno crónico neurodegenerativo más habitual, luego de la enfermedad de Alzheimer. En nuestro país alrededor de 70 mil individuos padecen el mal y se estima una prevalencia de 1 a 2% en los mayores de 65 años, aunque puede presentarse en diferentes grupos etarios, incluyendo pacientes menores de 20 años. La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró en 1997 Día Mundial del Parkinson el 11 de abril, coincidiendo con el aniversario del nacimiento de James Parkinson, neurólogo británico que en 1817 describió lo que en aquel tiempo llamó Parálisis Agitante y que hoy en día se conoce como Enfermedad de Parkinson.
Asociaciones de Parkinson de todo el mundo conmemoran este día con la celebración de actos públicos de interés general que pretenden difundir la realidad del Párkinson y sensibilizar a la sociedad en general.
“La dopamina también se obtiene programando pasarla bien y eso es lo que haremos”, dijo Merino. Cabe señalar que las neuronas utilizan un químico cerebral, llamado dopamina, para ayudar a controlar el movimiento muscular. Cuando se presenta el mal de Parkinson, las neuronas que producen dopamina mueren lentamente. Sin ese químico las células que controlan el movimiento no pueden enviar mensajes apropiados a los músculos.
Por ello es que la utilización a partir de los años 60 de la levodopa (sustancia que se transforma en dopamina una vez que llega al cerebro) significó un gran avance en el tratamiento de la enfermedad.
Las medicinas que aportan levodopa al organismo mejoran todos los síntomas motores cardinales, ya que tienen la virtud de suplir el déficit del neurotransmisor dopamina que padecen las personas con Parkinson.
No obstante, Merino sostuvo que “autoexigirnos es parte de la solución, pero todo en un contexto de inclusión, entusiasmo y diversión”. Por ello es que “la integración con la comunidad también es parte de la solución”, afirmó e invitó a “observar cómo los enfermos de Parkinson tratan de superarse”, entendiendo que ello “permitirá comprender la razón de ser de lo que hacemos”.