enero 16, 2022

Baleó a un amigo de su rival y ahora temen actos de venganza

Un navegante atacó a balazos la casa de un enemigo, con el cual mantuvo una pelea callejera. Pero un disparo dio en un joven, cuyos hermanos tienen frondosos antecedentes ligados a delitos. “Este lío sigue”, explicó una fuente policial.

La virulenta enemistad generada entre dos hombres tuvo un pico de máxima tensión en el barrio Patono de la capital de Corrientes. Uno de ellos efectuó varios disparos e hirió a un amigo de su rival. La víctima de la agresión es un adolescente de 17 años, cuyos hermanos cuentan con frondosos antecedentes ligados a delitos y, por ello, se teme que haya actos de venganza.
El incidente ocurrió alrededor de las 19:30 del jueves a pocos metros de la esquina de avenida J. R. Vidal y Argentina, en la zona sur de la ciudad.
El menor alcanzado por un proyectil en un pie debió ser trasladado de urgencia a un establecimiento médico. Para su fortuna, la lesión, si bien es de gravedad, no conlleva riesgo de muerte. La bala afectó una de sus extremidades con orificio de entrada y salida.
Según información recabada por diario época, efectivos de la comisaría Duodécima realizaron inmediatos procedimientos que permitieron clarificar, en buena medida, lo sucedido. Detuvieron a un embarcadizo, identificado como Diego Gabriel G., de 28 años, como autor de la balacera.
Tal episodio fue consecuencia de, al menos, otros dos capítulos de un mismo enfrentamiento. El lunes, el hombre ahora apresado mantuvo una pelea callejera a golpes con un sujeto de alias “Wichi”. Entre ambos “empezaron una disputa que fue creciendo y puede terminar en cualquier cosa”, explicó una fuente policial.
Al parecer, como saldo de esa reyerta el navegante sufrió algunas lesiones e incluso un vehículo suyo resultó dañado. Si bien la disputa era “mano a mano” con “Wichi”, amigos de este último también lo habrían atacado.
La hipótesis de la Policía es que, unas pocas horas después de ese primer incidente serio, el embarcadizo (es del barrio Juan de Vera) pasó frente a la casa de “Wichi” y realizó algunos disparos con un arma de fuego, sin que nadie resultara herido.
Pasaron algunos días y la “bronca” volvió a estallar. Otra vez, siempre de acuerdo a la pesquisa policial, el navegante volvió a cometer un ataque a balazos, con la diferencia de que en esta ocasión hubo una persona lesionada, el adolescente de 17 años, quien sería ajeno a aquella disputa.
Las autoridades hicieron relevamientos y un allanamiento. La versión, entre gente de la populosa barriada, indica la presunta utilización de una pistola calibre 9 milímetros. Sin embargo no pudieron hallar el arma de fuego y tampoco dieron con algún resto de los proyectiles, sea plomo o vaina servida.
Los detectives están a la expectativa porque creen que los problemas pueden continuar.
La causa, con intervención del Juzgado y Fiscalía de Instrucción, ha sido iniciada como “lesiones producidas por disparo de arma de fuego”.